(RD).- Las protestas del PSOE acerca de la vinculación del binomio «PP-circuito urbano de Valencia» resultan ciertamente sorprendentes a la luz de las propuestas de los socialistas con respecto a la posibilidad de que la capital del Turia acogiera un Gran Premio de Fórmula 1.
Subraya Manuel Conejos en ABC que las manifestaciones de los líderes del PSPV-PSOE en contra de un circuito urbano ya mostraban la animadversión hacia este evento, pero es que, además, este partido recoge en su programa electoral -lo que se entiende como el verdadero contrato con los ciudadanos- una clara alusión a que no harían un trazado urbano.
Sólo en Cheste
La apuesta de Joan Ignasi Pla es por el circuito de Cheste y ese compromiso público, es el que ha motivado que el magnate británico de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone (quien ayer suavizó sus palabras para no prolongar la polémica), no quiera firmar aún el contrato del circuito de Valencia. Y es que si el 27-M ganara el PSOE nada de lo negociado con el presidente de la Generalitat tendría validez.
En el capítulo 9 del programa electoral dedicado a Deportes, los socialistas critican la labor del PP al asegurar que:
«Un tercio del Presupuesto de la Generalitat para Deporte se destina a la Sociedad del Circuito Ricardo Tormo, mientras la Generalitat y el Ayuntamiento insisten en realizar un costoso circuito urbano dentro de la ciudad de Valencia».
Ese compromiso de apostar por Cheste para la Fórmula 1, aún a sabiendas de que Bernie Ecclestone dejó claro que Valencia sólo albergaría este deporte en un trazado urbano mucho más atractivo, ha enervado al dueño de la explotación del deporte de las cuatro ruedas.
Más aún, en ese mismo capítulo 9 del programa electoral, el PSOE subestima la valía de grandes eventos como la Copa América, la Volvo Ocean Race, la visita del Papa o la exhibición de Alonso con McLaren (hitos de la legislatura).
En concreto, se explica que:
«...no todos han entendido que deporte y espectáculo son dos cosas distintas, y que los grandes eventos deportivos son sólo una parte del riquísimo potencial que ofrece el deporte en la Comunidad Valenciana. Desgraciadamente, también hay quienes no han entendido que turismo y deporte pueden conjugarse, siempre que la factura de la promoción del primero no se acabe pagando del presupuesto del segundo».
Esta batería de desprecios a cualquier gran evento que el PP valenciano haya logrado en esta legislatura se ha combinado con declaraciones como las de Pla en las que prefería «invertir en la seguridad del Metro, porque un Gran Premio se puede ver por la televisión».
La candidata del PSPV a la Alcaldía de Valencia, Carmen Alborch, explicaba esta misma semana que si gobernaba «no habría circuito urbano porque no hay consenso», mientras que sus potenciales socios de gobierno autonómicos, Esquerra Unida, explicaban que el circuito urbano sería «un despilfarro» y una gran fuente de «contaminación acústica y atmosférica».
Con todo ese frente opositor en marcha -sin argumentos- han negociado durante el último año tanto Francisco Camps como Rita Barberá con Ecclestone y, pese a todo, han logrado un gran acuerdo para la ciudad al atraer una de las principales citas deportivas del mundo.
Los populares en Valencia sí que llevan en su programa electoral su apuesta por seguir captando grandes eventos. Así, Rita Barberá, habla de «...una nueva edición de la America´s Cup en 2009; el Mundial de Atletismo al Aire Libre en 2015, la Final de la Champions League, en el nuevo estadio y el Gran Premio de Fórmula Uno».
Ecclestone lo tenía fácil y alabó el trabajo de aquellos que realmente apostaban por un espectáculo como la Fórmula Uno que ya tenía la petición de otras treinta ciudades en los diferentes continentes para recibirla de brazos abiertos.
La reacción del PSOE es pues, cuanto menos, hipócrita después de la política del «no» que ha practicado en la Comunidad Valenciana. Ayer mismo, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega arremetió con extrema dureza contra Ecclestone a quien tildó de carecer de «cultura democrática» y de haber «insultado» con su actitud a «las instituciones españolas, a los valencianos y a los españoles en general».
De manera virulenta, el ministro de Industria, Joan Clos, criticó en Ponferrada el anuncio del magnate británico. A su juicio, Ecclestone «debe de pensar que somos una república bananera y que somos gilipollas». Según dijo, se trata de una propuesta «maleducada y ofensiva», informa I. Jimeno.
Es más, las trabas para que Valencia pueda seguir disfrutando de los momentos dulces por los que atraviesa merced al buen trabajo de proyección exterior que ha perfilado su alcaldesa se vislumbraron ayer por parte del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla.
Ante el acuerdo para que la Copa América siga en la capital del Turia en 2009 indicó que para ello «habría que renegociar las condiciones del contrato leonino que impuso ACM (empresa organizadora del evento) a las Administraciones».
Otro postrer ejemplo.