Sergio Aragoneses, portero del Hércules, superó positivamente el último control médico y a partir de este martes empezará a entrenar con normalidad junto al resto de componentes de la plantilla alicantina después de haber superado un cáncer de testículos que se le diagnosticó a principios de año.
Aragoneses, acompañado del galeno del Hércules Carlos Ortí, acudió al Hospital General de Elche, donde se ha estado sometiendo a un tratamiento de quimioterapia para conocer el resultado de las últimas pruebas.
Éstas confirmaron que el futbolista ya ha superado la enfermedad y puede reincorporarse a los entrenamientos con total normalidad.
El guardameta gallego jugó su último partido de Liga el 20 de enero, con motivo de la última jornada de la primera vuelta ante el Elche en el estadio Martínez Valero. El jugador, que ya sabía de su enfermedad, disputó aquel encuentro y al día siguiente inició un tratamiento de quimioterapia en el Hospital General de Elche.
El proceso de recuperación de la enfermedad que se le diagnosticó en los testículos se ha prolongado durante nueve semanas. En las últimas, Aragoneses ya se incorporó al trabajo junto a sus compañeros de equipo pese a no tener el alta médica y trabajaba conforme a sus fuerzas y estado de ánimo.
A partir de mañana, en el regreso de la primera plantilla del Hércules a los entrenamientos para preparar el compromiso frente al Alavés, Aragoneses se reincorporará con normalidad a las sesiones de trabajo en busca de su mejor estado de forma.
Se estima que Aragoneses podría estar en condiciones óptimas para volver a jugar un partido de competición oficial en un par de semanas, aunque todo dependerá de las "sensaciones" del futbolista, según explicó el doctor Ortí.
El galeno comentó que el portero tendrá que seguir sometiéndose a diferentes pruebas, aunque de forma más espaciada en el tiempo, para controlar su evolución, ya que el alta médica en este tipo de enfermedades no se da hasta pasados cinco años.