(K. Miró/RD).- Etelvina ha pasado a la carga. Pese a que los problemas con el agua son evidentes, el Partido Popular sigue empeñado en paralizar la desaladora de Torrevieja. Así que la socialista ha cargado con contundencia contra la Generalitat porque considera que ni quiere agua ni quiere a los alicantinos.
Etelvina Andreu ha pasado a la carga después de que el PP haya logrado la paralización de la desaladora de Torrevieja. La subdelegada ha reiterado que con esta actitud el Consell pone de manifiesto que “ni quiere agua ni quiere a los alicantinos".
Etelvina Andreu ha sido muy dura ante la decisión de la Conselleria de Territorio y Vivienda de paralizar las obras de la desaladora.
Para Andreu, esta medida "supone constatar una hipótesis que el gobierno socialista y que los socialistas valencianos y alicantinos teníamos claro, que el PP pide de boquilla agua, pero ni quiere que tengamos agua ni quiere que progresemos".
En este sentido, según dijo, "en ocho años del Gobierno del PP fueron incapaces de traer un litro de agua y ahora que no gobiernan hacen todo lo posible por que el Gobierno socialista tampoco la traiga, a pesar de que se está realizando el mayor esfuerzo presupuestario de la historia en la provincia para traer agua".
Así, a juicio de la subdelegada del Gobierno y candidata socialista a la alcaldía de Alicante, "el Gobierno valenciano está poniendo de manifiesto que ni quiere agua ni quiere a los alicantinos".
ES TAMBIÉN UN JUEGO SUCIO
Etelvina no ha sido la única voz que ha cargado contra el PP. El secretario de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del PSPV, Francesc Signes, acusó al presidente del Consell, Francisco Camps, de recurrir al "juego sucio" para "impedir" que el agua llegue a la Comunitat, después de que la Conselleria de Territorio haya presentado alegaciones a las modificaciones introducidas en el trazado del trasvase Júcar-Vinalopó.
El representante del PSPV aseguró que las evaluaciones ambientales de la Conselleria de Territorio sobre proyectos del Gobierno se han convertido en "instrumentos de auténtica manipulación política" y agregó que Camps "se opone al progreso de la Comunitat Valenciana paralizando la desaladora de Torrevieja y el trasvase Júcar-Vinalopó".
Signes indicó que el presidente de la Generalitat "negó en primera instancia la existencia del Programa Agua y, ahora que los proyectos empiezan a materializarse, obstaculiza" su puesta en marcha. También calificó de "absurda" la postura de Camps "por oponerse al trasvase Júcar-Vinalopó mientras reivindica el del Ebro".
Para el secretario de Medio Ambiente del PSPV-PSOE, "el problema es que el conseller de Territorio, Esteban González Pons, ha sometido a su control las evaluaciones de impacto ambiental, excluyéndolas de la Dirección General de Medio Ambiente y asignándolas a la secretaría autonómica".