El vicesecretario regional del PP de la Comunitat Valenciana, Ricardo Costa, afirmó que la "inquisición urbanística" de los eurodiputados "es una agresión más hacia la Comunitat con tintes electoralistas" por lo que el PP "ha decidido abandonar" la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PE).
Costa se refirió así, según un comunicado del partido, a la delegación de esa comisión que a partir de hoy visitará varios pueblos de la Comunitat Valenciana para examinar denuncias sobre abusos urbanísticos.
Para el vicesecretario regional del PP, "una vez es una inspección pero tres veces en una legislatura es una campaña de desprestigio" por lo que consideró que se trata de una "agresión a la Comunitat con tintes electoralistas" y, por ello, anunció que su partido "ha decidido abandonar esa comisión".
Costa criticó que los representantes parlamentarios "no visiten Catral, Orxeta, Bigastro, El Puig, Estivella, Sueca, Elda, Xeraco, Torrent, Paterna, Alcalà de Xivert, Moncofa o Sant Joan" que son, según sus palabras, municipios "famosos por sus escándalos urbanísticos" y "únicamente visiten lugares donde gobierna el PP".
A su juicio, ese hecho demuestra que "toda esta parafernalia responde a un ardid político que busca enturbiar el clima a tres meses de las elecciones" y destacó que "la visita la realizan políticos, no técnicos ni expertos y, por lo tanto, sus criterios y sus juicios serán políticos y no científicos ni objetivos".
En ese sentido, lamentó que el Gobierno socialista "no haya hecho absolutamente nada para defender los intereses de los valencianos ni para frenar esta campaña contra uno de los principales pilares de la economía valenciana y, en consecuencia, española, como es el turismo".
Para Costa, el Ejecutivo central consiente que los socialistas gasten "muchas energías en hacer daño a la Comunitat" porque, según sus palabras, "mientras se hable de urbanismo, no se hablará de los temas que realmente preocupan a los ciudadanos como la inmigración, la seguridad ciudadana o el terrorismo".
Asimismo, recalcó que esa actitud "ha desencadenado las críticas de los sectores económicos valencianos" porque "les hace mucho daño al facilitar, entre otras cuestiones, que las inversiones extranjeras se desvíen hacia otras zonas".