(RD / Redacción).- Se montó un gran revuelo en la Comunidad Valenciana cuando las autoridades judiciales recibieron cartas amenazantes en nombre de ETA. Si bien, el autor de la fechoría ya ha sido detenido y a priori no tenía nada que ver nada con la banda terrorista. En concreto, el detenido es un sacerdote de Burjassot, que tiene problemas mentales tras un pleito.
El sacerdote intentó reivindicar sus derechos y mandó varias cartas desde San Sebastián en las que reiteraba un mensaje claro: pegar un tiro en la nuca. Según adelanta el Diario Información, varios magistrados de la Comunidad Valenciana fueron víctimas de la macabra reacción del sacerdote.
PROBLEMAS MENTALES TRAS UN PLEITO
Si bien, la actitud del detenido, según informa el diario alicantino, no es nueva. En concreto, la Policía registró su domicilio en Burjassot porque ya conocía a este sacerdote por haber amenazado en otras ocasiones a jueces valencianos y otras autoridades nacionales.
La ofensiva del sacerdote, muy disgustado tras el resultado de un pleito en el que se vio envuelto, comenzó por su abogada, aunque al final extendió su malestar hacia otros frentes. Así que el religioso, apartado del cargo, llegó a amenazar también al fiscal general del Estado.
El sacerdote culpaba a todos ellos de su malestar y reaccionó amenazándoles de muerte. De hecho, en su casa se ha encontrado toda la parafernalia con la que escribía las cartas amenazantes.