(RD/Agencias).- El descubrimiento de 30 inmigrantes la pasada semana en una vivienda de Torrefiel, donde dormían hacinados en colchones tirados en el suelo, no es un hecho aislado.
Las inspecciones de la policía, gracias al padrón, han reducido en 65 las viviendas de Valencia en las que estaban empadronadas más de 15 personas.
El empadronamiento masivo en un domicilio indica dos cosas, el hacinamiento de grupos de inmigrantes o los registros falsos para pedir permisos de residencia.
En los últimos ocho meses, las inspecciones de la Policía Local y los técnicos de la delegación de Sanidad han servido para que descienda de manera espectacular la cifra de estos pisos.
Según explicó este martes el concejal de Administración General, Vicente Igual, el pasado 15 de enero había 42 viviendas donde residían más de 15 personas.