
(RD/Agencias).- Ni el mal tiempo, ni el frío, ni las inclemencias meteorológicas impidieron que un año más, Valencia, sus fallas, sus instituciones rindieran un cálido y brillante homenaje a su Fallera Mayor y a las señoritas que componen su Corte de Honor.
Si ya hace tres años, a causa de una intensa ola de frío tuvieron que cambiar los carruajes con tracción animal por vehículos antiguos, de tracción mecánica, un año más, parece que la exaltación coincida siempre con temporales de frío, la Fallera Mayor y su Corte de Honor, según lo previsto, se trasladaron en vehículos oficiales.
La Fallera Mayor Marta Reglero iba acompañada por el presidente de Junta Central Fallera Félix Crespo y la mantenedora, Carmen Iglesias.

A pesar de la adversa climatología, el Palau de la Música albergó a 1.900 personas que aplaudieron todos y cada uno de los momentos de la exaltación. Se trata de un acto que marca el banderazo de salida de las fiestas falleras: quedan 38 días para la plantà de los monumentos.
El papel que desempeña la mujer fue la idea principal del discurso de la mantenedora de Marta Reglero, Mari Carmen Iglesias, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid:
“Estas fiestas, tan valencianas y tan españolas, siempre han tenido como protagonistas visibles a las mujeres. La fiesta está simbolizada en su esplendor, en esa sabiduría estética que ha logrado combinar en un soberbio tocado y traje espectacular el barroquismo y la armonía cromática”.
La comitiva fue recibida en el vestíbulo del Palau por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que estaba acompañada por el resto de las autoridades valencianas, como el vicepresidente del Consell, Víctor Campos, y el delegado del Gobierno, Antoni Bernabé.
Además de los miembros del equipo de Gobierno, también asistieron Carmen Alborch, candidata a la alcaldía por el PSPV, junto a Francisco Carsí, Vicente Inglada y Carmen del Río, entre otros ediles socialistas, y distintas falleras mayores de Valencia de años anteriores.

EL ESPECTÁCULO
La primera parte de la exaltación consistió en un recital ofrecido por el cantante Francisco y la Banda Municipal de Valencia.
Se interpretaron, entre otras composiciones, el pasodoble de “La del manojo de rosas”, de Sorozábal; “Valencia mía”, de Agustín Lara y “Alma de Dios”, de José Serrano, actuando como tenor el conocido cantante Francisco, cuya actuación fue premiada por el público con fuertes y prolongados aplausos. Después de un breve descanso, se inició el acto protocolario de la exaltación.
Con la presencia en el escenario de la mantenedora Mari Carmen Iglesias y el presidente de la Junta Central Fallera, Félix Crespo, se inició el desfile por los pasillos laterales del Palau de las componentes de la corte de honor a los compases de la Suite Corte de Honor, original del compositor Francisco Grau.
A continuación, el presentador, Rafael Martí Monforte, de la falla Ángel del Alcázar-José Maestre, voz en off, anunció la llegada de la fallera mayor de Valencia, cuyo desfile por uno de los pasillos estuvo acompañado por los compases de la Suite Fallera Mayor, que puso al público en pie aplaudiendo a Marta. Tras la fallera mayor de Valencia, desfiló la alcaldesa Rita Barberá, en cumplimiento del protocolo establecido hace años.
Luego, la alcaldesa procedió a la imposición de la banda y posterior joia a Marta Reglero, atributos con los que se distingue a la fallera mayor de Valencia.
El concejal Félix Crespo le entregó un ramo de flores. Seguidamente el presentador anunció la intervención de la mantenedora Mari Carmen Iglesias, que en primer lugar tuvo palabras de agradecimiento hacia la alcaldesa Barberá por haberla nombrado mantenedora de la fallera mayor.
Iglesias relacionó a las mujeres falleras con la mitología del fuego:
“En unas fiestas como son las Fallas, centraras alrededor del gran símbolo del fuego, las mujeres podrían representar, o recordar en parte, a aquellas sacerdotisas de los templos romanos de Vesta que custodiaban el fuego sagrado”.
Después de repasar las épocas del esplendor valenciano, señaló:
“Permitidme que yo también me sume a la alegría de estas fiestas y al orgullo de sus logros: como española, como ciudadana del Estado de Derecho y de una democracia parlamentaria, pero también como un poco valenciana, ya que, aunque madrileña e hija de madrileños, los abuelos paternos con sus apellidos Gisbert y Llopis, me ligan en el tiempo con antepasados valencianos. Mi enhorabuena a todos los valencianos por estas inolvidables sus fiestas”.
Los asistentes brindaron a la mantenedora fuertes aplausos. A continuación, tuvo lugar la ofrenda floral para finalizar con la interpretación de los tradicionales Himnos.