(RD/Agencias).- Un vecino de Massamagrell fue multado por saltarse un semáforo en rojo cuando conducía su coche para llevar a urgencias a su hija de un año. Reconoce que lo hizo mal y se merece la multa, pero se queja del trato recibido por la agente de la Policía Local, que no reparó en la situación y lo retuvo más de 20 minutos.
El pasado miércoles 24 de enero, la hija de Agustín Diez, que llevaba varios días con fiebre empezó a ponerse peor por la tarde. “Mi mujer me llamó al trabajo para comunicarme que la pequeña tenía vómitos y debíamos llevarla al servicio de urgencias de Massamagrell”, explicó Agustín
El padre de la niña acudió rápidamente hasta el domicilio familiar para recoger a la niña enferma y a su mujer. Cuando la familia iba de camino a urgencias uno de los semáforos de la antigua carretera de Barcelona, en el término de La Pobla de Farnals se puso en rojo. “Miré que no viniera ningún coche y dadas las circunstancias en la que se encontraba mi hija decidí saltarmelo”.
Pero en ese momento, una patrulla de Policía Local de la Pobla de Farnals que observó la actuación de Agustín obligó al infractor a detener el vehículo para explicarle que había cometido una imprudencia.
“Le comente al policía que me lo había saltado porque tenía a mi hija muy grave en el asiendo de atrás y necesitaba llegar hasta urgencias rápidamente”, comentó Agustín.
Aunque el padre de la pequeña explicó al agente la necesidad de marcharse de forma rápida hasta urgencias, “nos tuvo interceptados durante cerca de 20 minutos, pese a que le repetía, una y otra vez, que mi hija estaba enferma y que sólo tenía que mirar el estado físico de la menor”, comentó el padre indignado.