(RD /Agencias).- La crisis abierta en el seno de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y en el PP valenciano a cuenta del cerrojazo zaplanista para la renovación parcial del consejo de administración de la entidad empezó a cerrarse este viernes, tras producirse un paso que puede ser definitivo en las negociaciones.
La intervención del presidente nacional del partido, Mariano Rajoy ha sido decisiva para acelerar las negociaciones y cerrar un pacto de mínimos antes de llegar a la asamblea del 2 de febrero.
La contundencia de Rajoy, al apoyar expresamente la lista avalada por el presidente del PP valenciano, Francisco Camps, y su homólogo murciano, Ramón Luis Valcárcel, venció el plante del sector del PP afín al portavoz popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, que había presentado una lista pactada con el PSOE, traicionando a su partido.
Así, se aceleraron las negociaciones para pactar una única lista de consenso. El acuerdo, aunque de mínimos, perjudicaría -de plasmarse en la asamblea- de forma notable a la cuota socialista, comparada con la que contemplaba su acuerdo inicial con la dirección regional de los populares.
Así, la dirección del PP-CV, tras reconducir la situación de forma inicial, ha logrado incluir en la lista a ratificar seis de los nueve cargos a designar por las instituciones políticas. De los presentados en la lista pactada entre los «zaplanistas» y los socialistas valencianos sólo pervivirían tres.
El consejero de Economía valenciano, Gerardo Camps, que ha ejercido de negociador, mostró ayer su «satisfacción» por el acuerdo, y consideró que se mantendrá hasta la asamblea.
Menos vicepresidencias
Así, mientras el PSOE valenciano pierde un cargo respecto a su acuerdo inicial con el PP, los «zaplanistas» sólo logran mantener una de sus propuestas. Eso sí, se trata de su hombre fuerte, el vicepresidente tercero y responsable del consejo territorial de la CAM en Alicante, Armando Sala, que mantendrá su actual cargo.
Pero los perjuicios para los socialistas llegan más allá. En un gesto de buena voluntad, el Gobierno valenciano decidió crear dos nuevas vicepresidencias sin cartera en el consejo -que actualmente cuenta con tres-, y entregar una a los socialistas. La treta ha dejado este acuerdo en suspenso, a la espera de acontecimientos.
Como contrapartida, el presidente de la patronal alicantina, Modesto Crespo, que llegaba avalado por Camps para ser vicepresidente, se quedará en principio sin el cargo, aunque con tiempo suficiente para urtirse en el consejo de administración y dar el salto, llegado el momento, cuando el actual presidente, Vicente Sala, tenga que retirarse por ley al cumplir los 70 años de edad, dentro de tres.
El resto de propuestas del Gobierno valenciano, al margen del propio Vicente Sala y de Modesto Crespo, serían José Rovira, Ángel Martínez -ex consejero de Industria de Murcia, propuesto por Valcárcel para la vicepresidencia primera y presidencia del consejo territorial murciano-, Aniceto Benito y Justo Álvarez. Por el PSOE entrarían el ex consejero Martín Sevilla -que podría ocupar el cargo de secretario general- y Natalia Caballé, hija de un reconocido empresario del sector turístico.
La décima plaza corresponderá al sindicato UGT, mientras la décimo primera, para Benito Nemesio, es designada por la entidad fundadora, el Círculo Católico de Torrente.