Carlos Navarro RD-.
Niños que nada tienen, nada les faltará estas Navidades. Viven en orfanatos donde una letrina inimaginable para nosotros debe ser compartida por todos los residentes, donde las paredes se vienen abajo, y donde la radioactividad es inhalada todos los días. Ahora pueden tomarse un respiro, y no privarse de nada.
El jueves día 21 de diciembre a las 12:00 horas llegaron a la terminal 4 del aeropuerto de Barajas 70 niños procedentes de la región de Chernobil, en Ucrania, que hace apenas una semana han recibido el mejor regalo de Navidad: pasar sus vacaciones navideñas con familias de acogida de la Comunitat Valenciana.

Alicia junto a su hermana Ana esperaban en la Alameda a Alexandra Antimiun, una niña de 10 que ha pasado ya tres navidades con ellos. “Ya es como de la familia, la quiero como a una hija”, contaba Alicia a Reporteros Digital. Mientras nos hablaba de ella, Alicia mostraba la emoción en la mirada: “Alexandra es muy guapa, guapísima, muy inteligente y organizada. Ha aprendido muy rápido español, lo habla y lo entiende, y en poco tiempo podrá leer sin dificultad”.
Los niños permanecerán 30 días en las familias de acogida, unas Navidades que no podrán olvidar pues quienes les acogen hacen muchísimos esfuerzos para poder traerles aquí.
Difícil situación ucraniana
A pesar de que la situación en Ucrania va mejorando desde hace unos años, las cosas siguen siendo muy difíciles para muchos de los niños que vienen a pasar las navidades en España.
Los 70 niños y niñas que han llegado esta semana, de edades comprendidas entre los 6 y los 17 años de edad, proceden de familias desestructuradas con escasos recursos, o de internados-orfanatos de la región de Chernobil. Todos ellos, gracias a las estancias temporales en el seno de familias valencianas consiguen paliar principalmente sus carencias afectivas y fisiológicas.
A pesar de que la catástrofe nuclear sucedió muchos años antes de que estos niños naciesen, la radioactividad emitida en el accidente es muy perjudicial para ellos, por lo que se recomienda que los niños cambien de aires al menos un par de meses al año. Los niños que vienen a pasar sus navidades disfrutan de toda la atención sanitaria que sea necesaria durante su estancia en la Comunitat.
Eso en el plano fisiológico, por que en el sentido afectivo, estos niños ya son como “hijos propios” de las familias de acogida, y muchos de ellos reciben más cariño en su estancia en España que en todo el resto del año.