REDACCIÓN-.
Varios eurodiputados expresaron su preocupación por el creciente número de denuncias ciudadanas que recibe el Parlamento Europeo sobre abusos urbanísticos en la Comunitat Valenciana y lo atribuyeron a que "hay algo que no funciona".
La comisión de peticiones de la Eurocámara estudiará enviar una nueva misión de parlamentarios a Valencia, que sería ya la tercera en los últimos dos años, para analizar sobre el terreno las quejas.
La comisión discutió dos quejas sobre supuestos abusos urbanísticos en la zona de protección del parque natural de las ´Lagunas de La Mata y Torrevieja´ y sobre el desarrollo de tres urbanizaciones en la localidad alicantina de Parcent.
En ambos casos se acordó dejar los expedientes abiertos a la espera de que la Comisión determine si se ha producido alguna infracción de la legislación medioambiental comunitaria.
Esta noticia salta a la palestra después de la polémica moción de censura contra el alcalde socialista en Pilar de la Horadada que el PSPV atribuye al rechazo de un Plan de Actuación Integrada.
El representante de Mercado Interior del Ejecutivo comunitario, Paulo Silva, recordó que Bruselas mantiene abierto un procedimiento de infracción contra la Ley Urbanística Valenciana (LUV) por vulnerar la legislación europea en materia de contratos públicos y que el pasado 12 de octubre envió un dictamen motivado exigiendo su modificación en un plazo de dos meses. "Estamos esperando la respuesta. Si no es satisfactoria, propondremos que se lleve el caso ante el Tribunal" de Justicia de la UE, explicó.
"Esta comisión debería cambiar de nombre, en lugar de llamarse comisión de Peticiones debería llamarse comisión de Valencia", criticó el eurodiputado británico del Partido Popular Europeo (PPE), sir Robert Atkins.
"Desde que formo parte de esta comisión, Valencia ha sido tema constante en nuestro orden del día. Nunca comento lo que sucede en España en cuestiones de planificación urbanística, pero una y otra vez nos hemos visto inundados por protestas provenientes de ciudadanos de otras nacionalidades, o sea que hay algo que no funciona, y ante esas circunstancias tiene que haber algún tipo de dictamen para garantizar que las cosas empiecen a marchar", recalcó el eurodiputado popular.
El laborista británico Michael Cashman fue el que propuso el envío de una nueva misión a la Comunitat Valenciana "ante el número creciente de peticiones que estamos recibiendo de la región de Valencia". El presidente de la comisión de Peticiones, Marcin Libicki, se mostró dispuesto a estudiar esta petición y a visitar Valencia en el marco de un viaje más amplio a España.