Insoportable encuentro. Los aficionados quizá no vuelvan a pagar el dinero de una entrada para ver a su equipo. Y es que un gris Real Madrid, sin lujo pero con beneficio, se llevó por la mínima el choque ante el Valencia en un partido en el que el esperado duelo de titanes pasó a ser un partido entre amigos de barrio. Simplemente, tosco y espeso.
Absolutamente nada de nada. Con un juego pésimo, aburrido, infumable y empalagoso, el Real Madrid, que parecía conformarse con un empate nada más iniciar la primeta mitad, continuó su transformación ‘a la italiana’; ganando sin demasiados apuros pero sin demostrar un juego brillante y atractivo.
Un ‘mandón’ Valencia, que comenzó dominando el partido tratando de buscar el gol, no consiguió superar la efectividad de los blancos. El ‘sistema capelliano’ funciona, pero sigue sin convencer. Y la gente se cansa ya de repetir estas palabras, pero lo único que se repite en este equipo es que el objetivo se cumple, pero a qué precio.
Los madridistas, que insultaron al fútbol con un juego a trompicones, se fueron a casa con los tres puntos en el bolsillo, con una sonrisa en la cara pero, lo más probable, con un mal sabor de boca. Su equipo defrauda, aburre y duerme. Tan sólo la alegría de Raúl contrasta con el pésimo espectáculo ofrecido en el Mestalla, que parece que vuelve a ser ese perro sabueso que olfatea el gol. El ‘7’ blanco supo aprovechar un balón perdido en la montaña valencianista, tras un centro de Roberto Carlos, para inaugurar el electrónico.
El punto de inflexión. A partir de ese momento todo cambió. Con el partido abierto, los de Sánchez Flores subieron al ataque, pero el partido entró en una dinámica absurda. La máquina de guerra no apareció en ningún momento. Capello inculcó de nuevo a sus jugadores una actitud controvertida, distante. ‘Efectivista’. Aunque el gol activó levemente un encuentro que estaba congelado, ninguno apostó por ser incisivo, buscando las debilidades del contrario. Se dejaron llevar por la pasividad, aunque el Valencia, más intencionado que su rival, dominó durante muchos momentos a un Madrid muy defensivo, pero acusaron su falta de pegada.
Los blancos, aguantando el tirón ‘ché’ por momentos, dieron una impresión incómoda y desconcertante. El Valencia lo deseaba. Apretó más, pisó más el área y tuvo una mayor presencia ofensiva. Al menos, en general. Sin embargo, la nota desagradable fue la lesión de Villa, mojando la pólvora de los valencianos.
No rebosa velocidad este Real Madrid. Y todo el mundo se lo achaca. No consiguen crear grandes ocasiones. Pero un contrapunto. Por resultados, Capello podría ser el mejor entrenador del mundo pero es evidente que su sistema aburre hasta las ovejas.
Goles:
Real Madrid:
(0-1) Raúl, min. 51.
Alineación:
Valencia: Cañizares, Miguel, Ayala, Albiol, Curro Torres, Joaquín, Baraja, Pallardó, Silva, Villa, Angulo.
Suplentes: Butelle (ps), David Navarro, Tavano, Morientes, Requeiro, Hugo Viana, Vicente.
Real Madrid:Casillas, Míchel Salgado , Sergio Ramos, Cannavaro 46' , Roberto Carlos, Diarra, Emerson, Raúl, Robinho, Reyes, Van Nistelrooy.
Suplentes: Diego López (ps), Pavón, Mejía, Raúl Bravo, Nieto, De la Red, Cassano.