REDACCIÓN-.
La lucha contra el ruido no da tregua. Esta vez, técnicos municipales hacen mediciones en los locales para saber si se pasan de decibelios. Además, el pleno aprueba el viernes la declaración para silenciar la zona de fiesta Woody.
El Carmen y la Alameda ya están bajo estrecha vigilancia, con inspecciones técnicas en todos los establecimientos para evitar que se incumplan las nuevas normativas.
De momento, han inspeccionado 29 establecimientos y los resultados no han sido negativos, al haber tan sólo tres locales que no cumplen con la normativa sonora.
Los informes técnicos, que estarán listos para principios de 2007, determinarán si estas dos zonas de marcha de Valencia cumplen escrupulosamente con la normativa.
Por otro lado, este viernes se aprobará en el pleno municipal declarar Zona Acústicamente Saturada (ZAS) el entorno de Woody. Se trata de un proceso largo que comenzó en 1998, cuando los propios vecinos expresaron su malestar ante la falta de actuación en la zona por parte del Consistorio, ya que los locales generaban mucho ruido y no cumplían con el horario marcado, decían.