Raquel Gallego / Murcia
Otro partido con un arbitraje nulo. Está claro que no es lo mismo pitar en el sofá del salón que en un terreno de juego. También es cierto que tienes que tomar una decisión en cuestión de segundos, que todos somos humanos y que por lo tanto los errores son normales. Lo que no es tan normal es que siempre se falle en contra del mismo equipo. Eso es lo que le está sucediendo al Real Murcia esta temporada. Ya no sólo no le pitan penalties tan claros como el agua, sino que, además, nos piten faltas fuera del área como pena máxima.
El Real Murcia lleva tres jornadas consecutivas con 'mal de árbitros'. Contra el Madrid se le valido un gol a Robinho en fuera de juego (ya nos restaron dos puntos), contra el Mallorca no vió un penalti clarísimo (ya van cuatro puntos menos), y ayer, ante el Sevilla, en un encuentro en el que todo estaba abierto, un penalti en contra que fue una falta, de tarjeta amarilla eso sí, fuera del área (y ya van como mínimo seis y como máximo siete puntos 'robados').

Las peñas preparan venganza
Tras el encuentro ante el Mallorca las peñas granas comenzaron a preparar una 'huelga' frente a los arbitrajes sufridos hasta el momento, y con el penalti de ayer se hace casi imposible que los peñistas den marcha atrás a esa idea. En principio se tenía previsto dos actuaciones: mostrar un mosaico con cartulinas negras en el fondo sur o llenarlas de pancartas contra los árbitros. Ante el Racing de Santander la incógnita llegará a su fin.