(RD / EP).- La candidata del PP a mantener la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, llega a la recta final de la campaña electoral del 27 de mayo fortalecida políticamente, pero desconfiada de las encuestas de intención de voto que le auguran una holgada mayoría absoluta. Una campaña en la que su verdadero rival parecía ser Zapatero, y no Simancas.

De ahí, que en los mítines de estos últimos 15 días uno de los mensajes que ha repetido con más insistencia haya sido la advertencia a su electorado de que no se confíe, pues "no sobra ni un solo voto", y la llamada a "indecisos" y votantes socialistas "defraudados" por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para que voten al PP.
"ZP NO HA DADO NI UN EURO A MADRID"
Más que los 'ataques' a sus adversarios políticos inmediatos, Rafael Simancas (PSOE) e Inés Sabanés (IU), han sido las críticas al Gobierno central, por sus decisiones en materia antiterrorista y su "ninguneo" a la comunidad autónoma, y también a algunos ministros, especialmente los de Justicia y Fomento, las que han copado los discursos de la actual presidenta regional.
La campaña de 2007 ha sido distinta de las elecciones de 2003, pues entonces Aguirre era sólo una candidata, conocida entre la ciudadanía por sus cargos de ministra de Educación y presidenta del Senado, pero que, aun así, tuvo que hacer mucha 'calle' para darse a conocer en la Comunidad de Madrid y, además, afrontar la repetición de los comicios en octubre debido al 'tamayazo'.
Mientras, esta vez es una presidenta autonómica que aspira a mantener el cargo, lo que no ha restado intensidad a su actividad diaria. Muy al contrario, ha debido compaginar sus compromisos institucionales con los del partido, no sin críticas de la oposición, que ha denunciado ante la Junta Electoral el supuesto electoralismo de actos a los que Aguirre ha asistido en calidad de jefa del Gobierno regional para poner en marcha o probar tramos de metro y presentar el fin de la obra civil de nuevos hospitales.
DEBATES ELECTORALES ABURRIDOS
También ha sido diferente el modelo de los dos debates electorales que Aguirre ha mantenido con sus oponentes electorales del PSOE e IU, Rafael Simancas e Inés Sabanés, respectivamente, primero porque esta vez han acudido también a los platós de TVE, no sólo a los de Telemadrid, como en 2003, y segundo porque, en lugar de un 'duelo' a tres, se han organizado tres 'cara a cara', un formato que indudablemente ha restado agilidad e interés a su aparición ante las cámaras.
En sus críticas al Gobierno de la Nación Aguirre ha estado respaldada por ocho líderes nacionales o ex ministros del PP, entre ellos el ex presidente del Gobierno José María Aznar (dos veces), el presidente del partido, Mariano Rajoy, el portavoz en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, y el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia, Ignacio Astarloa.
Esta campaña electoral también ha hecho coincidir en varios actos de partido a Aguirre con su compañero de partido y aspirante a mantener la Alcaldía de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, compartiendo así protagonismo y también apoyo público de Rajoy y Aznar, dependiendo del caso.
SU PROGRAMA ELECTORAL
El programa electoral que el PP presenta a las elecciones autonómicas del domingo sigue apostando por el transporte público, con la extensión de la red del Metro. Plataformas reservadas para autobuses y nuevos intercambiadores de transporte son otros compromisos de Aguirre, que también reclama la gestión de los trenes de Cercanías y la M-40.
La sanidad vuelve a ser otra apuesta fuerte de Aguirre: un plazo máximo de 40 días para someterse a pruebas diagnósticas o acudir al especialista, que será de 15 días en caso de cáncer u otras enfermedades graves; 55 nuevos centros de salud; y cuatro nuevos hospitales públicos (Torrejón, Móstoles, Collado Villalba y Carabanchel, en este último caso condicionado a que el Estado ceda el suelo).