Mario Toledo (RD Madrid).- Las diferencias de desarrollo entre los distritos centrales y de la periferia de la ciudad de Madrid son cada vez menores. El abismo que en los años 90 separaba a Chamartín o Salamanca de zonas como Vicálvaro o Vallecas se ha reducido, como resultado del mayor nivel de vida en los distritos tradicionalmente pobres.
Los ciudadanos de la periferia de Madrid viven ahora mejor que hace una década. La mejora en las comunicaciones, con la llegada de la red del Metro, y la llegada de gente joven a estos distritos, han provocado que los desequilibrios territoriales de la ciudad lleven camino de desaparecer.
EMPLEO, VIVIENDA Y TRANSPORTES
Es el resultado de un estudio encargado por el Ayuntamiento de Madrid, que valora los indicadores que muestran el nivel de calidad de vida de los ciudadanos madrileños. Así, se han valorado aspectos laborales, como la afiliación a la Seguridad Social o el paro; la cantidad de personas jóvenes que habitan en las distintas zonas; las condiciones de acceso a la vivienda; la proximidad a paradas de metro o autobús; o los niveles de contaminación atmosférica.
CONVERGENCIA CENTRO-PERIFERIA
El estudio sigue colocando en cabeza a los distritos de la almendra central de Madrid (Chamartín, Salamanca, Centro, Chamberí, Tetuán y Retiro), que superan la media, mientras que en la cola se encuentran las zonas de la periferia sur (Moratalaz, Latina, Vicálvaro, Villaverde, Usera y Puente de Vallecas).
Sin embargo, la diferencia entre ellos se ha reducido, pasando de 0,57 puntos a finales de siglo a 0,33 en la actualidad. Además, en la media ahora se sitúan 17 distritos, mientras que hace diez años sólo había diez.