(RD Madrid).- Sorprendente. Un tercio de los madrileños se iría a tomar cañas con José Luis Rodríguez Zapatero, Esperanza Aguirre o Alberto Ruiz-Gallardón antes que con cualquier otro 'famoso'. Son los tres preferidos de una encuesta que da a elegir como entre políticos, futbolistas y presentadores de televisión.
Los madrileños no se decantan por los futbolistas ni por las caras concidas de la televisión. Ni Penélope Cruz, ni Buenafuente ni Iker Casillas,... preferirían tomarse una cerveza con los políticos, como muestra la encuesta realizada un año más por Cerveros de España.
ZAPATERO, AGUIRRE Y GALLARDÓN, EN CABEZA
El más deseado para tomar cañas es el presidente del Gobierno, que recogió un 16,3% de los votos, seguido de cerca por la presidenta regional de Madrid, con un 14,6%, y, a más distancia, por el alcalde de la ciudad, un 9,6%. La siguiente política en aparecer en la lista es la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en el séptimo lugar.
Detrás de los políticos se cuelan en el ránking Joaquín Sabina, que sube puestos respecto al pasado año, igual que Fernando Alonso, el único deportista que se cuela entre los diez primeros elegidos, en el número 9.
PENÉLOPE CRUZ, GABILONDO Y BUENAFUENTE
Otros personajes que aparecen entre los diez primeros son Penélope Cruz y Santiago Segura, entre los actores, y Gabilondo o Buenafuente, entre los presentadores de la televisión. Mientras, se han caído de la lista Ana Rosa Quintana, Mariano Rajoy, Ronaldinho, Jesús Vázquez y Julio Iglesias.
Ni un sólo futbolista aparece en la clasificación, mientras que el año pasado eran los más deseados. Los jugadores del Real Madrid Raúl González, Iker Casillas y David Beckham, y Fernando Torres, del Atleti, han perdido la preferencia de los madrileños para pasar sus ratos de ocio.
LA CERVEZA ES LA REINA
Un tercio de los madrileños declara que la bebida que más consume en el aperitivo es la cerveza, más que refrescos, y casi todos lo hacen acompañándola de una tapa. La costumbre de tomar el aperitivo a diario la mantiene sólo el 10% de los encuestados, que prefieren beber cuando salen de noche o en fiestas y reuniones.