(RD / EFE).- Sebastián no puede vivir sin el coche, aunque intentará dar ejemplo y dejarlo aparcado en el garaje. No lo decimos nosotros, lo dice él: "Soy un coche-adicto en proceso de desintoxicación". Y el primer paso para su terapia será peatonalizar la Gran Vía si gana a Gallardón.

Sebastián presentó sus propuestas al presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Francisco Caño, que las acogió con "satisfacción", especialmente las referidas a la participación ciudadana y a la movilidad, aunque manifestó sus "dudas de que se atreva a poner en marcha" el proyecto de peatonalización de la Gran vía, "porque es un gran reto", dijo.
El candidato reiteró que su compromiso electoral sobre la Gran Vía será convertir esta calle en "peatonal" e hizo hincapié en que esta propuesta no tiene "matices" y en que no plantea ningún:
"Modelo intermedio de peatonalización, con restricciones parciales".
EL PRECEDENTE DE PRECIADOS
Sobre el rechazo de algunos comerciantes a su proyecto, Sebastián recordó la manifestación que en 1977 organizaron los comerciantes de la calle Preciados en contra de la peatonalización de esta vía, que es la "calle comercial más cara del mundo", dijo, y aseguró que el comercio se incrementa entre un 20 y un 50% en las zonas peatonales.
Defendió también que peatonalizar la Gran Vía producirá un:
"Efecto beneficioso sobre algunas plazas circundantes que actualmente están degradadas en seguridad y convivencia".
COCHES EN LA GRAN VÍA
Añadió que el proyecto supondrá "reorientar el sentido de algunas calles del centro" y "ampliar" los aparcamientos públicos subterráneos de la zona. El presidente de la FRAVM explicó que la propuesta de Sebastián está dirigida a:
"Disuadir a los coches de la utilización de la Gran Vía como calle de paso, no a impedir que vayan hasta allí los coches que tengan que ir".