(RD / EP).- La ley manda que los restos humanos de los abortos deben ser incinerados. Por eso los inspectores de la Comunidad de Madrid se sorprendieron al descubrir restos en el contenedor de una clínica abortiva de la capital. Habría incluso siete fetos.
Una inspección de la Comunidad de Madrid en la clínica abortiva Isadora terminó el pasado día 20 con el hallazgo en unos contenedores de "residuos biosanitarios materiales mezclados con residuos biosanitarios humanos", lo que incumple la normativa vigente.
ESTUDIO DEL FORENSE
Después de eliminar los residuos biosanitarios materiales e incinerar una parte de los restos humanos, tal y como marca la legislación, otra parte de los residuos humanos encontrados en la clínica madrileña ha sido traslada al forense para su estudio, según ha informado la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid.
CLÍNICA ISADORA
La inspección de la clínica se llevó a cabo tras una denuncia el pasado mes de junio del Partido Social Europeo, miembro de la Plataforma La Vida Importa. Previamente el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) había alertado de:
"Posibles deficiencias en la gestión y eliminación de residuos biosanitarios en la Clínica Isadora".
PIDEN CIERRE CAUTELAR
La Plataforma La Vida Importa ha anunciado que solicitará de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid el cierre cautelar de la Clínica Isadora:
"Mientras las autoridades competentes finalizan sus investigaciones".
Además, podría haberse verificado la presencia, en los cubos de basura de dicha clínica:
"No sólo de abundante material de quirófano, sino también de siete fetos".
MATAN AL NIÑO FUERA
A su juicio, estos fetos habrían sido enviados al Instituto Anatómico Forense:
"A fin de estudiar la causa de defunción, por si también hubiese delito de infanticidio, pues es habitual en abortos de más de 20 semanas, provocar el parto con el medicamento Cytotec, con lo que se procede a dar muerte al niño fuera del útero, en lugar de dentro del mismo, tal como marca la ley".
Plataforma La Vida Importa ha aprovechado también para denunciar el presunto incumplimiento de dicha normativa del Centro Médico Aragón de Barcelona, donde la Notaría Bosch-Bages ha levantado acta con documentación fotográfica de los abundantes restos biosanitarios encontrados en la basura de ese centro.
Como en Auswith, como en Dachau, como en Treblinca, como en el Gulag...
Exterminio en masa al más puro estilo siglo XX.
La sociedad occidental está en decadencia y caerá.
Esto es el final y sus últimos coletazos.
Bye Bye Europe !!!
Miércoles, 8 de octubre