(PD/Época).- Si volvieramos a los tiempos de Pericles, más de un político vería peligrar su cabeza por beneficiarse de las arcas públicas para su provecho personas.. Y uno de ellos sería Rafael Simancas, quien ha pasado de, según sus palabras, su "modesta vivienda" a vivir en cinco años con un patrimonio menos exiguo.
Según publica Higinio Mosteiro en el último número de la revista Época, el líder de los socialistas madrileños, había criticado duramente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, haber permitido el crecimiento de los pequeños especuladores de viviendas.
Pero lo que no ha dudado es en beneficiarse de lo que criticaba ya que gracias a ello ha podido aumentar su patrimonio ostensiblemente.
Hoy, Rafael Simancas es propietario de un chalé adosado en Arroyomolinos, en el que vive, y de un apartamento de playa en la localidad valenciana de Xeraco. Su truco: especular con una vivienda
en Boadilla del Monte que vendió al cabo de cuatro años por tres veces el precio de su compra.
Gracias a esta operación, Rafael Simancas y su esposa, María Josefa Sánchez Díaz, se embolsaron 318.000 euros que, según declaró el líder socialista, tenía pensado utilizar para liquidar el préstamo hipotecario de su casa de Arroyomolinos.