(RD).-Lo que acaparó la atención de los medios durante el pasado fin de semana en Alcorcón va perdiendo poco a poco cierta intensidad. Lo que ocurre es que las consecuencias, de momento permanecen. La furia vivida en este municipio madrileño delante de la casa de los dos jóvenes dominicanos (de 17 y 21 años) que supuestamente iniciaron los hechos deja una estampa fría y desoladora. La casa, ubicada en la calle de la Sierra de Peñalara, permanece desierta desde hace unos días.
Escribe M. J. Álvarez en el periódico ABC que desde el domingo, el domicilio que ocupaban junto a su madre y a otro hermano pequeño está vacío. Nadie sabe dónde están. Asegura que los vecinos afirman que se han quitado de en medio. La gente baraja posibilidades, rumorea y cuenta que es posible que la mujer y el menor hayan vuelto a la República Dominicana y que los mayores también, temerosos de que estalle lo que ahora sólo es furia ligeramente contenida.
El joven de 17 años fue detenido tras la batalla campal y deberá permanecer 45 días en un centro de internamiento. Nada se sabe del otro.