Un amplio despliegue de policías y servicios secretos internacionales ha desmantelado una red de falsificadores de tarjetas que utilizaban Madrid como sede de sus actividades. La red contaba con la colaboración de expertos piratas informáticos venidos de los países del Este y Rusia, que daban cobertura a veinte delincuentes de Singapur, Canadá, Malaisia, China y España.
Duplicaban tarjetas de crédito con datos falsos y las distribuían por España utilizando a ciudadanos asiáticos. Después utilizaban las tarjetas para comprar productos de alto precio, como perfumes, videoconsolas, joyas y ordenadores portátiles, y revendían los artículos en tiendas de alimentación de forma fraudulenta.
SERVICIOS SECRETOS Y POLICÍAS
El servicio secreto estadounidense, la policía Federal Suiza, la Policía Nacional y el Banco de España iban tras sus pasos. Vivían en Madrid (en lugares como Gran Vía o la Avenida de los Toreros), Majadahonda y Cataluña y la policía los ha detenido la última semana. La operación la realizaron entre la Brigada de Delincuencia Económica y Fiscal de la Comisaría de Policía Judicial con las jefatura superior de policía de Madrid y Cataluña.
ESTADOS UNIDOS Y PAÍSES ASIÁTICOS
La red conseguía los datos bancarios de un servidor informático de una empresa de EE UU que almacenaba miles de datos de compañías y ciudadanos y que fue atacado por hackers desde Rusia y Ucrania. Los hologramas de las tarjetas, según la policía lo más complicado de conseguir, los recibían de Malaisia y Singapur. El resto (tarjetas con banda magnética, impresoras térmicas, grabadores de banda magnética...) lo obtenían en España.