El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha asumido que no va a hacer nada contra las penurias económicas. Ahora reconoce que sus previsiones sobre el fin de la crisis "se quedaron desbordadas". Ya anuncia que 2009 será un año "también complicado".
En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, Touriño ha pedido mantener una "actitud positiva y constructiva". En esta línea, celebra la línea de financiación de empresas de 500 millones de euros, que movilizó unos 1.345 millones, y que sirve para ayudar a empresas viables ya existentes.
El máximo mandatario gallego ha aprovechado para hacer balance del plan de dinamización de obra pública puesto en marcha por su Gobierno, que lleva licitados en lo que va de año 1.200 millones de euros, lo que representa un 27 por ciento más --258 millones-- que la licitación del mismo período del año pasado.
Martes, 9 de febrero