(RD).-En el Día de las Letras Gallegas los lingüístas examinan el gallego de nuestros políticos. Los lingüistas dan un aprobado raspado al uso del gallego de los políticos. Las interferencias del castellano y las descolocaciones del pronombre son dos de los rasgos comunes en el uso que ejercitan del idioma.
Para el catedrático de Filología Galega de la Universidad de Santiago, Xosé Luis Rodríguez, "el gallego de los tres líderes políticos es descuidado y pobre en términos léxicos y recursos expresivos autóctonos".

El filólogo alerta, en declaraciones a ABC, del peligro que conlleva la mezcla del «gallego-español» hacia «la descaracterización de nuestro idioma, que lo convierte en una simple variedad de la Lengua Oficial del Estado».
Como mucho, Touriño le merece ese 4 sobre 10, por los «esfuerzos hechos en superar sus deficiencias, de las que es consciente»; mientras Quintana es el único «con cierta voluntad de estilo, de aproximarse a un gallego culto», si bien todavía posee «orensanismos (de su Allariz natal) dialectales, que rompen demasiado a menudo el buen tono general», dice.
Menos condescendientes se muestran los lingüistas de la Mesa por la Normalización, quienes alegan que el portavoz del Bloque aún tiene que depurar su gallego, pero que consuela respecto del «peor» de los tres que patenta el máximo mandatario regional. En el caso de Núñez Feijóo, su «pecado» es «la falta de práctica» con un vocabulario también castellanizado, mientras el dirigente nacionalista presenta algunas confusiones léxicas. Nada irreparable. En su caso, sería casi un delito.
Sábado, 20 de marzo