(RD).- "Chúpame la minga, chúpame las domingas". Esta es la parte más 'light' del estribillo de una canción que recorrió los pueblos extremeños durante el pasado verano. Formaba parte de una obra de teatro subvencionada con dinero público por la Junta de Extremadura. Todo el pueblo estaba delante, niños incluidos. Pero esas no fueron las palabras más soeces que se escucharon. Vean.
Media Extremadura se indignó con la letra de la canción. La otra media, para vergüenza de los primeros, no paraba de repetir el estribillo. Quienes protestaron por la inclusión de esta obra en la oferta festiva de la Consejería de Cultura critican que no se avisara del contenido de la representación. Con niños delante, los actores utilizaban un lenguaje soez, alusiones sexuales explícitas y temáticas que, para muchos de los asistentes, resultaron "vergonzosas".
"PROTEGER A LOS MENORES"
Según una denuncia que ha llegado a Reportero Digital Extremadura:
"Esta obra ha sido representada en los pueblos para todos los públicos. Lo soez de la representación es criticable bajo ese punto de vista. Si fuera en un recinto cerrado y especificando que no es para todas las edades, la polémica no sería tal. Yo creo que hay que proteger el derecho de los menores por encima de cualquier otro derecho".
¿Sabía la Junta dónde estaba metiendo el dinero de los extremeños? En caso negativo, ¿por qué el Gobierno de Juan Carlos Rodríguez Ibarra y la Consejería de Francisco Muñoz subvencionan espectáculos sin conocer antes su contenido? Vaya espectáculo.
Miércoles, 8 de octubre