un grupo de expertos en agricultura creen que las cosechas transgénicas es una posible solución para aliviar el impacto medioambiental y reducir los precios de los alimentos. La superficie dedicada a estos cultivos ha aumentado un 9,4 por ciento en 2008.
El pasado año el número de agricultores que cultivaron semillas modificadas genéticamente aumentó en 1,3 millones y se cultivaron 10,7 millones de nuevas hectáreas, lo que supone un incremento del 9,4 por ciento en la superficie de estas cosechas. Así, las cifras generales de 2008 alcanzan a 13,3 millones de agricultores en 25 países que cultivaron un total de 125 millones de hectáreas de cultivos transgénicos.
Asimismo, el año pasado significó la apertura a los transgénicos de países africanos como Egipto y Burkina Faso. "África es considerada la barrera final para los cultivos biotecnológicos y quizás es el continente que puede verse más beneficiado por ellos", aseguró el vocal de Relaciones Científicas de la Fundación Antama, Jaime Costa.
Jueves, 18 de marzo