(PD).- "No he venido ni para eternizarme en la oposición ni para ser delegado del Gobierno; lo digo así de claro". Óscar López, diputado por Segovia y sucesor de Ángel Villalba al frente del PSOE de Castilla y León, no se anda con rodeo. Acaba de llegar y ya anuncia que su meta política está en las elecciones autonómicas de dentro de tres años.
«Algunos amigos me sugieren que no diga lo de ganar en el 2011, pero no estoy dispuesto a empezar diciendo que no vamos a ganar en las próximas», recalcó el segoviano, reunido con representantes de Juventudes Socialistas y con los alcaldes del partido en Valladolid.
Dice el socialista López que lo esencial ahora, para sacar del hoyo a su partido, es mantener reuniones para unificar «criterios y discursos» y la necesidad de un «liderazgo» firme para sacar adelante proyectos de comunidad como la autovía de la N-122, atascada desde hace años en Tudela.
López reconoce que el punto de partida del PSOE castellano y leonés es «de 21 años en la oposición», pero añadió que viene con «ganas, ilusión y ambición» y con un proyecto de gobierno para atender a la «obligación» que tienen los socialistas de dar una alternativa a la gente de Castilla y León.
«Vamos, que me lo creo», puntualizó, momentos antes de esbozar algunas de las líneas que regirán sus primeras decisiones.
En una intervención marcada por el ruido de fondo de los truenos de la tormenta que descargó ayer en Valladolid, López apuntó que ni cree en individualismos ni viene a partir de cero con purgas cainitas en el partido.
«No pienso hacer políticas de filias y fobias, porque no las tengo», precisó en dos ocasiones, por si con la primera no había quedado claro.
El sucesor de Villalba resaltó que su equipo de trabajo (Ejecutiva) no atenderá tanto a las cuotas provinciales como a la capacidad de las personas para fortalecer un partido «que tiene que ser el PSOE de Castilla y León y no el PSOE de Castilla y León, porque no somos una delegación de nadie», sentenció. Para lograr los objetivos ofreció una receta simple: «Trabajo, trabajo y trabajo».
Martes, 7 de octubre