(RD).- El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, considera que la principal seña de identidad de la Comunidad es que «está creyendo cada vez más en sí misma».
Con motivo el próximo 23 de abril del Día de Castilla y León, el jefe del Ejecutivo regional se marca como retos inmediatos el desarrollo del Estatuto de Autonomía, especialmente, en lo que se refiere a las competencias sobre el Duero, los nuevos derechos sociales y el Plan de Convergencia Interior.
También aborda la próxima negociación de la financiación autonómica que augura «extraordinariamente compleja» y advierte sobre que la cuestión de las balanzas fiscales sea utilizada por los grupos nacionalistas para «alentar previsibles agravios comparativos que sirvan de excusa para la insolidaridad».
Respecto al 23 de abril, entiende la fiesta plenamente consolidada y se muestra convencido de que «Castilla y León ocupa hoy un lugar de referencia dentro del Estado de las Autonomías».
- Castilla y León asiste este año a la celebración del Día de la Comunidad coincidiendo con el cumplimiento de sus 25 años como Autonomía y con un Estatuto recién renovado, ¿qué balance hace y qué reivindicaciones plantea para el nuevo período abierto?
- Estoy convencido de que Castilla y León ha sabido aprovechar las amplias posibilidades que ofrecía el sistema de autonomías territoriales y creo que todos podemos convenir que estos 25 años de autonomía han sido también 25 años de dinamismo, de avance y de progreso. No me cansaré de repetir que los verdaderos protagonistas de este cambio son los castellanos y leoneses. Nada me gustaría más que este dinamismo se mantuviera en el futuro. Contamos, además, con un nuevo marco institucional proporcionado por un renovado Estatuto de Autonomía que contiene amplias oportunidades de actuación y cuyo desarrollo es uno de los más importantes objetivos que tenemos que afrontar entre todos.
- El 23 de abril ha sido siempre una fecha ligada a los movimientos de avance social, ¿hacia dónde debe tender la "revolución" actual de Castilla y León en el mapa autonómico?, ¿qué lugar ocupa hoy?
- En esta reciente etapa de reformas estatutarias nos hemos movido con los primeros y nos hemos situado entre los primeros. Como resultado de ello estoy convencido de que Castilla y León ocupa hoy un lugar de referencia dentro del Estado de las Autonomías. Por un lado, la manera en que hemos hecho nuestra reforma estatutaria constituye un claro modelo para profundizar en el autogobierno de manera absolutamente compatible con la unidad de la Nación española. Por otro lado, nuestro nuevo Estatuto contempla muchas posibilidades para que Castilla y León se convierta en referencia de buenas prácticas públicas como, por ejemplo, la institucionalización por primera vez en España del Diálogo Social.
- ¿Qué mensaje trasladaría a los castellanos y leoneses en la celebración del Día de su Comunidad, en un momento de recesión económica?
- Obviamente tenemos que afrontar los hechos de menor actividad y crecimiento. Si bien algunos expertos han apuntado que nuestra Comunidad se encuentra en mejores condiciones que la media para afrontar las nuevas circunstancias de la economía, sería una irresponsabilidad ignorar tales circunstancias. Una parte importante de las medidas estructurales necesarias le corresponde, al Gobierno de la Nación, pero desde el Gobierno Autonómico se están impulsando una serie de medidas que pasan por el desarrollo de una educación y una formación profesional de calidad. Pasan por el diálogo social y por la consolidación de los sectores maduros y el apoyo a los emergentes. Pasan por políticas que tengan el objetivo de la competitividad, a través de una producción de calidad y una apuesta por las inversiones en I+D+i. Y pasan por la voluntad de retener nuestros mayores talentos mediante atractivas ofertas docentes y laborales.
- Precisamente, la situación económica y el desarrollo estatutario definen el texto del Manifiesto de Villalar de este año, ¿cuáles deben ser las prioridades de este desarrollo?
- Naturalmente, la más inmediata reclamación de nuestra Comunidad debe ser la culminación de las transferencias pendientes, como la Administración de Justicia, así como el poner en marcha los instrumentos que nos permitan asumir las nuevas competencias contempladas en el Estatuto. De todas ellas, destaco la posibilidad de gestionar cuanto antes nuestros recursos hidráulicos. Estamos viendo en nuestros días cómo las necesidades de agua y la capacidad de gestionar las mismas están constituyendo el núcleo de un debate estratégico nacional. Nosotros, por fortuna, contamos ya con la base institucional necesaria para desarrollar unas políticas propias sobre nuestros recursos hídricos, siempre por supuesto, desde el respeto a la Constitución y a la solidaridad entre territorios. Junto a ello, existen otras importantes prioridades, una de ellas es concretar el importante contenido de derechos sociales que contempla nuestra Norma Básica, especialmente para nuestros sectores más sensibles y desprotegidos. También está el esencial objetivo de alcanzar una financiación suficiente y solidaria conforme a los principios recogidos en el Estatuto. Y no podemos olvidar la necesidad de los instrumentos para la cohesión territorial, como el Plan de Convergencia Interior.
- El desarrollo estatutario y la nueva financiación autonómica serán ejes fundamentales del principio de la Legislatura en cuanto al debate territorial, ¿cómo espera que se desarrolle este debate?
- Yo espero mucho sentido de Estado y mucha capacidad de diálogo. El debate de la futura financiación autonómica es, si cabe todavía más preocupante. Por un lado, volvemos a revivir el manido y equívoco tema de las balanzas fiscales por parte de los planteamientos más nacionalistas con la intención de alentar previsibles agravios comparativos que sirvan de excusa a la insolidaridad. Por otro lado, algunas previsiones estatutarias contradictorias entre sí y de muy difícil cumplimiento (financiación global según el peso en el PIB nacional o según la población, reserva obligada de un determinado porcentaje de las inversiones del Estado, etc.) señalan un problema complejo. Castilla y León estará muy vigilante. En ningún caso consentiremos que los mismos sirvan de moneda de cambio por intereses políticos.
«La fiesta de la Comunidad está plenamente consolidada»
- ¿Cuál es la principal seña de identidad para el presidente de la Junta de una Autonomía que nació en 1983?
- Somos una comunidad dinámica, que crece, que está muy orgullosa de su pasado, de su patrimonio y de su historia. Castilla y León está creyendo cada vez más en sí misma.
- ¿Se puede decir que la fiesta en Villalar está plenamente normalizada?
- Creo que nuestra fiesta está ya plenamente consolidada y el mayor reflejo de ello es que se ha incluido de manera expresa en nuestro Estatuto de Autonomía como símbolo común de integración. Esto es lo realmente importante.