(RD).- El Maestro Cortador vallisoletano Diego Hernández ha conseguido establecer un nuevo Récord Guinness tras partir un total de 1.660 lonchas de jamón serrano, cuyo peso total asciende a 7,070 kilogramos.
Arropado por cerca de medio millar de vallisoletanos, así como por el alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva, y la concejal de Turismo, Mercedes Cantalapiedra, el cortador logró establecer una marca que hasta ahora no tenía precedente oficial desde la organización de los Guinness.
Durante la hora fijada como plazo para su hazaña, Diego Hernández partió casi tres patas de jamón enteras, de las que obtuvo un total de 1.660 lonchas de jamón Sotoserrano, de la provincia de Salamanca que, según las normas establecidas por la organización, debían tener un espesor de entre 0,5 y un milímetro, así como una longitud de entre tres y 10 centímetros.
El evento estuvo amenizado por un pinchadiscos que animaba a los asistentes a cantar y bailar mientras Diego partía los jamones. Algunos de los vallisoletanos que se acercaron hasta el lugar animaron al cortador al grito de 'Diego, córtanos jamón porque luego montamos un fiestón'.
Al finalizar el tiempo previsto, dos miembros de la organización de los Guinness calificaron y contaron las lonchas cortadas por el vallisoletano con la presencia, como testigos, del actor Juan Antonio Quintana y del médico y el masajista del Real Valladolid, Pablo Grande y José Antonio Aramallo, respectivamente.
Finalmente, la organización fijó el nuevo récord en 1.660 lonchas y 7,070 kilogramos, momento en el que Diego hernández recibió de manos de León de la Riva el diploma acreditativo de su nueva marca.
El joven confesó después, en declaraciones a los medios de comunicación, que cuando sólo había pasado media hora del tiempo fijado ya había sentido dolores en el hombro, pero que había logrado aguantar el tiempo restante "gracias al apoyo y el ánimo del público".
Diego Hernández aseguró que lleva entrenando desde el mes de enero para preparar su espalda y sus brazos para el día de hoy, aunque reconoció que se sentía "muy nervioso" por la expectación que su récord había generado y por el miedo, entre otras cosas, a que la lluvia estropeara el momento.
Según explicó, cuando se le ocurrió la idea de establecer este nuevo récord tuvo que pagar algo de dinero a la organización de los Guinness para que valoraran su propuesta, pero que lo más difícil fue la búsqueda de patrocinadores que le apoyaran en su iniciativa. Según afirmó, este proyecto le ha costado cerca de 6.000 euros.
Diego se propuesto en un primer momento fijar el récord en diez horas, aunque la organización de los Guinness sólo le permitió partir jamón durante una hora.
Miércoles, 7 de enero