Los datos del paro son nefastos, y para maquillarlos lo mejor es apuntar a los jóvenes a cursillos de formación. Son clases de bajo costo económico y baja calidad, pero permiten a la consejera de Trabajo presentar una cifras menos penosas. María Luz Rodríguez ha encontrado la fórmula perfecta de la manipulación.
Rodríguez vende el asunto diciendo que la inversión en programas como éste es muy rentable porque permite a jóvenes en paro formarse y trabajar sin salir de su municipio y mejorar su empleabilidad. En este sentido, recordó que el 80 por ciento de los participantes en las escuelas-taller encuentra un puesto de trabajo.
La consejera incide en que, "en este momento, tenemos que estar con los desempleados" y refirió que ya está en marcha la nueva convocatoria de programas mixtos que combinan empleo y formación para el presente año.
Sábado, 31 de julio