Un sector emblemático de Castilla la Mancha se está viniendo abajo. Los precios de la uva y el mosto se hunden, miles de viticultores ni siquiera saben si podrán vivir de la próxima cosecha. Sin embargo, al gobierno no parece importarle; sus problemas quedan muy lejos del despacho de José María Barreda.
Dicen las malas lenguas que Barreda acompaña sus comidas con un Rioja. Quizá por eso ha abandonado a su suerte a todo un sector de la comunidad a la que dice defender. Está vez ha sido ASAJA quien se ha atrevido a ponerle frente a la realidad.
Según la asociación de agricultores, es incomprensible "la falta de actuación de los poderes públicos". Explican que "el mercado está entrando en barrena y los principales perjudicados son, como siempre, los agricultores".
Miércoles, 7 de enero