(RD / EP).- El Gobierno de Canarias aprobó hoy la declaración de los acantilados de Tacoronte y el barranco de Guayonge como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de zona arqueológica, un espacio ubicado en el norte de Tenerife que constituye un área de gran importancia por los numerosos hallazgos efectuados durante décadas.
Se trata de un sector costero que muestra indicios de un "importante asentamiento prehispánico, aprovechando las numerosas cuevas y oquedades abiertas por el efecto de la erosión". Las cuevas documentadas en la zona se caracterizan por una funcionalidad doble, habitacional y funeraria, dependiendo de su accesibilidad, amplitud, condiciones de habitabilidad, orientación y proximidad a fuentes de recursos diversos.
El tramo acantilado comprendido entre el Barranco de Guayonge y el limite municipal con El Sauzal se caracteriza por la presencia de "numerosas" cuevas, "aunque de muy difícil acceso, por lo que cabe suponer la existencia de yacimientos, principalmente funerarios, en mejor estado de conservación".
La riqueza de suelos y pastos en la rampa que cae sobre los cantiles, permitió un aprovechamiento agrícola y ganadero, complementado con los recursos marinos del sector litoral, condiciones que explican la presencia de grupos prehistóricos asentados en este lugar, a lo que se une la frecuencia de manantiales que aseguraban el suministro hídrico a esta población.
L. Diego Cuscoy, en varias publicaciones, hizo referencia al denominado Poblado de los Riscos de Tacoronte. Se llegaron a documentar 35 cuevas de habitación y cerca de una decena de cuevas funerarias. A pesar de la antigüedad de los hallazgos de Cuscoy, que se remontan a los años 50 y 60 del siglo XX, en la zona no han dejado de producirse nuevos descubrimientos.
Miércoles, 7 de enero