María Muñoz, Reportero Digital Bruselas.- Ver para creer. Si las acusaciones de Noël Vaessen fuesen ciertas la monarquía belga estaría implicada en un asunto de malversación de fondos de los presupuestos del Ministerio de defensa de su país.
El capitán de la Marina y antiguo mentor del príncipe Laurent

acusa al hijo pequeño del rey Alberto II de ser consciente y haberse beneficiado de 175.000 euros de un fraude, que se eleva a dos millones.
La duda queda, pero la justicia no se ha hecho eco de las acusaciones del que fuera consejero real entre 1993 y 1999. El proceso contra él y contra catorce cargos de la Marina y vinculados a empresas belgas comienza el próximo 8 de enero.
En el banquillo de los acusados del Tribunal correccional de Hasselt (al noroeste de Bélgica) no estará el príncipe.
Según Vaessen:
"Es lamentable que la justicia no haya querido llegar hasta el final de este caso interrogando al benjamín de la Familia Real".
El capitán reitera que el príncipe no sólo estaba al corriente de estas prácticas ilegales, sino que incluso facilitaba la tarea a los infractores permitiéndoles entregarle dinero en especias:
"Muebles, electrodomésticos o materiales informáticos".
Y no contento con avivar la dudosa reputación del príncipe, Vaessen intenta evadirse de toda responsabilidad. Y declara en una entrevista concedida al Laatste Nieuws (medio de comunicación flamenco al que se confía).
"Siempre he actuado por el bien de Bélgica y por el de su Monarquía. Soy inocente", declara Vaessen hace incluso uso de una ácida filípica contra su antiguo protegido, calificándole de "obsesionado por el dinero".
El pequeño de la Familia Real se ha negado por el momento a replicar estas acusaciones o a comentar las declaraciones de su antiguo mentor.
Por si fuera poco la acusación de cómplice de fraude, Noël Vaessen describe además al príncipe como una persona:
"En búsqueda permanente de dinero y apartado a un lado por su familia".