LV, Reportero Digital Bruselas.- Si bien para los oídos españoles cualquier transporte público o bar belga puede resultar silencioso de más, los belgas han constatado que su país sufre la enfermedad de la contaminación acústica.
Los oídos de Charleroi son los más sufridos de Bélgica según un estudio realizado por el ministerio valón de Equipamiento y transportes (MET), que ha constado que la carreteras de esta localidad del sur de Bélgica son las más ruidosas.

El sonómetro utilizado para medir la contaminación acústica ha llegado hasta el límite en 366 puntos de la geografía valona. De todos ellos, el Ministerio ha mostrado mayor preocupación por aquellos en los que el ruido viene provocado por el tráfico.
Después de la provincia de Hainaut, las provincias de Lieja y Bravant son las más ruidosas según el ministerio, que se dispone a invertir fondos de las arcas del Etsado para mejorar la acústica del país.
El hecho de que un lugar o una localidad esté presente en la famosa lista de ruidosos se debe al número de demandas recibidas y por ello cambia continuamente. Una vez incluido en la lista, el "acusado" tomas las medidas necesarias para desaparecer de ellas.
En 2002 fueron 311 los lugares que ocupaban la lista, frente a los 366 de hoy. Parece que al Gobierno se le escapa el asunto de las manos y no puede controlar el ruido que emana de sus carreteras y poblaciones.