LV, reportero Digital Bruselas.- Para trabajar en el Rond Point Schumman no hay que tener un currículum con varios Masters en Política Internacional o hablar varios idiomas como se suele creer. Ni siquiera se exige tener los papeles en regla para ser contratado. ¿Quién habla de contratos? Ni siquiera hace falta un contrato.
En el famoso barrio europeo, y más concretamente, en uno de los edificios que se encuentra en construcción, al que en breve se trasladará parte del personal del Consejo Europeo, podrían estar trabajando decenas de obreros de forma ilegal.
Las estrellas de la bandera comunitaria se sonrojarían si se demostrase que eso es cierto, tal y como sospecha la policía belga, que ayer rodeó la obra con veinte coches llenos de agentes acompañados de perros.
La inspección sorprendió a los trabajadores, pero sobre todo dejó perplejos a los portavoces del Consejo de Europa, que no supieron saciar las preguntas de los numerosos periodistas que se acercaron a la obra que se levanta justo al lado de uno de los edificios de prensa internacional.
"Se trata de una inspección rutinaria para comprobar que se cumple el reglamento social y de empleo y que no hay trabajadores ilegales".
Eso es lo que afirma Dominique- Georges Marro, portavoz del Consejo europeo, quien añadió que:
"El acuerdo que firmó el Consejo era para comprar el edificio cuando esté terminado".
Sin embargo los 200 policías que acudieron a la inspección del edificio lo hicieron movidos por las sospechas de que realmente podría haber obreros ilegales, de hecho 15 de ellos fueron detenidos y transportados a locales policiales para ser interrogados.
Un agente pilicial afirmó:
"Tenemos que armar un complicado puzzle para averiguar quién es quién en este edificio porque hay un contratas y subcontratas".