(RD).- Lo cuenta El País, cuyas simpatían por los socialistas son más que evidentes. En Marbella hay un "pesimismo generalizado" y un "profundo desencanto" hacia los políticos, tras el estallido de la bomba de corrupción destapada por la Operación Malaya.
Las consecuencias políticas son de grueso calibre: el GIL ha desaparecido y el PP -cuya candidata, Ángeles Muñoz, es la única concejal que no se vio salpicada por el escándalo- se dispara: tenía el 15% de los votos hace cuatro años y pasaría a tener mayoría absoluta: el 54%.